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56 Brisbane – SONRÍE AL MUNDO

56 BRISBANE

  • AUTHOR: // CATEGORY: Australia

    5 Comments

    Nuestro segundo destino es Brisbane, capital del estado de Queensland y tercera ciudad más poblada del país. Está situada entre Sydney y Cairns justo en la mitad de la costa este australiana. Llegamos en avión desde Melbourne. Son dos horas de vuelo. Comenzamos a darnos cuenta de la inmensidad de este país y sus enormes distancias. Precisamente, nuestro nuevo couchsurfer, Ronnie se ha pasado todo un año recorriendo este enorme país, más de 45.000 km con su 4×4 y su tienda de campaña en el techo del mismo y, según nos comenta, aún le queda muchísimo por recorrer.

    Ronnie nos viene a recoger al aeropuerto y durante el trayecto hasta su casa nos explica las mil aventuras que ha vivido recorriendo su querido país. Tan sólo acaba de volver a casa hace un mes y por lo que nos cuenta, quiere continuar viajando.

    Ronnie vive en Springfield, un barrio residencial a unos 25 km del centro de la ciudad. Se puede decir que prácticamente lo tiene todo: una casa preciosa, tres cochazos, uno de ellos un Porsche… No obstante, por su manera de hablar, apreciamos cierta tristeza y nostalgia al recordar todos los momentos vividos estos últimos doce meses.

    A la mañana siguiente nos acerca al río. Desde allí, cogemos un ferry y montados en él, nos adentramos en el corazón de la ciudad. Una forma rápida, relajante y que te permite llegar fácilmente al centro, sin atascos y sin ruidos.

    Nos bajamos en la zona financiera. Es miércoles, la ciudad está calmada. Nos cruzamos con personas trajeadas que disfrutan de su desayuno sentados en las escaleras con vistas al río o en las terrazas que hay a lo largo del paseo junto al río.

    Caminamos hasta el jardín botánico de la ciudad. Nos sentamos en uno de sus bancos y dejamos pasar el tiempo. Hace un día soleado aunque de vez en cuando alguna nube hace que nos tengamos que poner las chaquetas.

    Después de la tranquilidad del jardín botánico, llegamos a una zona de más bullicio, Queen Street, la calle principal, una mezcla entre Portal de l’Àngel y la Rambla donde se concentran la mayoría de negocios.

    En Brisbane es difícil perderse y eso que nosotros somos expertos en ello. Todas las calles paralelas a Queen Street tienen nombre de mujer, en cambio, las perpendiculares, de hombre, por lo que es bastante sencillo ubicarse.

    En una plaza situada al inicio de Queen Street vemos unos puestos de comida, es la hora del lunch y, aunque hay decenas de puestos de comidas de todo el mundo, hay una que destaca entre los demás por la larga cola de personas que esperan ser atendidas. En ella, una pancarta con los colores de la bandera española y el siguiente mensaje: “Paella, a taste of Spain”.

    Pasamos la tarde por el centro y, esta vez, en tren (con wifi), volvemos a Springfield. Como de costumbre, nos perdemos. Al salir de la estación, tomamos el camino el camino equivocado. Suerte que una vecina muy amable, nos acerca en su coche a cambio de que no la asesinemos, lo dice en serio.

    Una vez en casa, le explicamos a Ronnie nuestro plan para mañana. Tenemos que llegar a Hervey Bay, a unos 300 km al norte de Brisbane, para poder visitar Fraser Island desde allí. El billete de autobús es carísimo, 70 dólares australianos por persona y, aunque podemos asumirlo, hemos decidido probar suerte con el autostop. Ronnie nos ayuda a diseñar unos carteles para mañana. Le preparamos la cena y compartimos nuestra última noche juntos.

    Ya por la mañana y después de desayunar, Ronnie es el primero en cogernos, nos acerca hasta el norte de la ciudad y nos deja cerca de uno de los accesos de la M1, la autopista que une Brisbane con la Sunshine Coast y el noreste del país.

    Y aquí estamos, nuestras mochilas, nuestros carteles, la bola del mundo, Nacho y yo. Pasan los minutos, nadie se detiene y, aunque tenemos plan B, no queremos rendirnos. Sin bajar los brazos, de pie, saltando y sonriendo a todo aquel que pasa, después de dos horas, una chica nos lleva hasta la Sunshine Coast, a unos 120 km de Brisbane. Empieza a llover, nos deja en una estación de servicio a pie de autopista y nos da su número de teléfono por si no tenemos suerte. Tiene varios amigos por la zona que podrían acogernos. Por suerte y nada más entrar a la cafetería de la gasolinera, Nacho le muestra el cartel de Hervey Bay a un niño de 11 años, que asiente con la cabeza. Vive allí y después de hablar con su madre, conseguimos que nos lleven hasta allí. Ellos vienen de pasar 3 semanas de vacaciones en Estados Unidos y, aunque el coche va hasta arriba de maletas, como si del tetris se tratara, conseguimos encajar todas las piezas, quiero decir mochilas, dentro del coche, encima nuestro.

    El trayecto dura cerca de tres horas en las que todos nos conocemos un poco más y reímos un montón. Es una familia encantadora y Miles, el niño de 11 años, es muy inteligente y divertido. Me cae genial. Antes de dejarnos en casa de nuestro nuevo couchsurfer en Hervey Bay, nos llevan a un bosque que hay cerca de su casa, donde suele haber canguros para que los veamos por primera vez.

    Ha llegado la hora de despedirse y, una vez más tenemos que dar las gracias a estas personas por habernos ayudado a llegar hasta aquí.

COMMENTS

5 Responses to 56 Brisbane

  • Toñi wrote on May 14, 2014 at 8:55 // Reply

    Desde luego no podréis decir que no vais con toda la suerte del mundo.Me alegro muchísimo de que todo os vaya saliendo redondo. Ahora, el piso del loro me dejó impresionada. Eso valdrá un pastón. Espero que sigáis estupendamente y os mando muchos besos para los dos. Recuerdos del tito Manolo García que está viendo esto a la vez que yo y le he enseñado el vídeo que mandó Nacho ayer.

    • Marien Garcia wrote on June 2, 2014 at 1:51 // Reply

      La suerte es una actitud, mami. Muchos besos para el tito Manolo y todos los que nos siguen del Colegio Epora.

  • angustias jimenez marmol wrote on May 14, 2014 at 3:45 // Reply

    hola chicos,parece que ya estais en otro mundo,y asi es.Os veo mas abrigaditos,donde llevais el equipaje? no me puedo creer que todo va en la mochila.¡que mostruos!

    • Marien Garcia wrote on June 2, 2014 at 1:49 // Reply

      Sí, sí… Creételo, todo en esa mochilita… Aburrida estoy ya de ponerme siempre las mismas camisetas. Cuando vuelva a casa no voy a repetir modelito en un mes.

  • jordi ramírez wrote on May 26, 2014 at 8:27 // Reply

    Y no provasteis la Spanish Paella??? A ver q tal estaba!! Jeje… y que majos los del autostop!

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